Consejos de alimentación durante una gastritis
La gastritis es una inflamación de la mucosa del estómago. Esta capa gástrica normalmente protege al estómago del ácido, pero cuando se irrita, aparecen molestias digestivas que pueden provocar dolor, ardor, náuseas, sensación de llenura o hinchazón, entre otros síntomas. El papel de la alimentación durante una gastritis es clave: lo que comemos puede aliviar estos síntomas, favorecer la recuperación o, por el contrario, empeorarlos.
Cuando la gastritis es crónica, los efectos acumulativos pueden afectar la absorción de nutrientes como la vitamina B12 o el hierro. De esta forma, mantener una alimentación adecuada no solo alivia síntomas, sino que ayuda a prevenir complicaciones.
¿Por qué influye la alimentación durante una gastritis?
La alimentación influye mucho en la gastritis porque el estómago está irritado y ciertos alimentos pueden empeorar o calmar esa irritación. Algunas de las medidas beneficiosas que destacan son:
- Disminuye la irritación de la mucosa gástrica: al evitar alimentos que estimulan en exceso la secreción ácida o que la irritan directamente.
- Mejora la digestión: gracias al consumo de alimentos suaves y fáciles de asimilar.
- Favorece un buen estado nutricional: especialmente importante en casos de gastritis prolongada o asociada a Helicobacter pylori, ya que esta infección puede comprometer la absorción de nutrientes esenciales, como vitaminas y minerales.
Por el contrario, una alimentación inadecuada puede perpetuar la irritación, aumentar síntomas como la acidez, el ardor o el reflujo, estimular una producción excesiva de ácido gástrico o incluso retrasar la cicatrización de la mucosa.
¿Qué comer y qué evitar si tienes gastritis?
Durante un episodio de gastritis, conviene priorizar una dieta blanda, baja en grasas y fibra insoluble. De manera que no irritemos el estómago con la alimentación y que favorezcamos la digestión. Por el contrario, es aconsejable evitar alimentos muy grasos, ácidos o especiados. A tener en cuenta durante una gastritis:
- Alimentos recomendados: verduras cocidas, hervidas o al vapor, frutas maduras sin piel, arroz blanco, patata, pan blanco, carnes magras (pollo, pavo), pescado blanco, huevo (cocido, pasado por agua, poché o en tortilla) y yogur natural o queso fresco.
- Alimentos que evitar: fritos, embutidos, salsas picantes, café, té, alcohol, bebidas con gas, chocolate, especias (como pimentón, pimienta…), vinagre, frutas cítricas y/o zumos, nata y mantequilla, productos integrales y tomate crudo.
- Hábitos útiles: fraccionar las comidas en pequeñas cantidades (5-6 veces al día), comer despacio, evitar acostarse enseguida (esperar al menos una hora y media tras cenar), evitar comidas copiosas y comidas muy calientes o muy frías.
Estos ajustes dietéticos, sumados a unos buenos hábitos, ayudan a mejorar la tolerancia digestiva y a reducir las molestias. Con el tiempo, y siempre bajo supervisión médica si fuera necesario, algunos alimentos inicialmente excluidos pueden reintroducirse de forma gradual, para reevaluar su tolerancia. La dieta no solo afecta los síntomas, sino que puede acelerar o retrasar la recuperación.
Recuerda:
- Una alimentación adecuada puede reducir la irritación gástrica, aliviar los síntomas de la gastritis y prevenir su evolución.
- Se recomienda una dieta blanda: verduras cocidas, frutas maduras sin piel y proteínas magras cocinadas con técnicas suaves.
- Es fundamental evitar alimentos grasos, picantes, bebidas con gas, café y alcohol para no agravar la inflamación de la mucosa gástrica.

Nutrición – HLA Universitario Moncloa